Navidad y sus costumbres alimenticias

Nota de interés


¿Pueden ciertas costumbres alimentarias de la Navidad perjudicar nuestra salud?
La Navidad, si bien es una época vacacional muy especial desde el punto de vista familiar y social, puede implicar riesgos para nuestra salud, debido a la frecuencia con la que, durante esos días, los hábitos saludables son sustituidos por costumbres mucho menos convenientes: desde un aumento del consumo del alcohol y el tabaco, al abandono del ejercicio físico o la ingesta de menús y alimentos hipercalóricos.
En general, en estas fechas, nos descolocamos por menús y recetas más elaborados, que a menudo incluyen en su composición salsas o ingredientes ricos en grasas y azúcares. Igualmente, son frecuentes los dulces y los postres, así como los aperitivos antes de comer que incluyen frituras o cócteles, poco recomendables.
Las secuelas en nuestro organismo de estos excesos navideños pueden ser notables, y en unas pocas semanas puede producirse:
Aumento de los niveles de colesterol, de azúcar en sangre y del ácido úrico.
Subidas de la tensión arterial.
Mayor retención de líquidos.
Ganancia de peso y grasa corporal.
La consecuencia de todo ello es, principalmente, un aumento del riesgo cardiovascular, así como del riesgo de sobrepeso y obesidad, que a su vez aumentan la posibilidad de desarrollar enfermedades asociadas como la diabetes o la hipertensión.
¡Disfrutá! Pero saludablemente, con cuidado y consciencia. Nuestro cuerpo lo siente.